LA POBRE INOCENCIA DE ESA GENTE
UN ESPACIO PARA QUE COMPARTAS TU EXPERIENCIA DE ESTAR LEJOS DE CASA
A veces uno escucha cosas que nos hacen, como se dice vulgarmente, poner la piel de gallina. Lo que van a leer en este post es un relato de Cacho Garay que a mi me emociono mucho y lo quería compartir con ustedes.
inmigrantes que venían huyendo de una guerra tan cruel y despiadada, como son todas las guerras donde se matan miles de hombres que no se conocen entre si por culpa de tres o cuatro que con tal de echarse unos pesos ajenos al bolsillo son capaz de cualquier daño. Así fue que llegaron aquellos a los que cariñosamente les llamamos tano, gallego, gringo, ¿quien no tiene algo de italiano en nuestro país, algo de España?. Algunos de esos inmigrantes se instalaron en pleno desierto, en La Pampa y levantaron pueblos, otros llegaron a pueblos y ayudaron y trabajaron para que esos pueblos sean ciudades que hoy son orgullo de los argentinos. Esos viejos que fueron abuelos de muchos de nosotros, a los que extrañamos tanto porque ya no están, se los llevo el tiempo. Y hoy muy a pesar nuestro, porque ninguno de nosotros quiere , con mucho dolor a Europa y a gran parte del mundo les estamos devolviendo los abuelos, en forma de hijos, sobrinos, los chicos nuestros, que costo tanto para que estudiaran porque a veces no querían estudiar, a veces porque no nos alcanzaba la plata, tenes que estudiar porque un titulo te va a permitir tener mas oportunidades en el futuro!!, que oportunidades!, hoy los chicos están aterrorizados, este año me recibo, ¿seré un desocupado mas? , o ¿ tendré que irme tan lejos como dice León Gieco a vivir una cultura diferente?. Y allá van dejando las calles que los vieron dar los primeros pasos, que los vieron jugar a la pelota en la vereda, dejar la casa, la familia, a Papa y a Mama. Y dejan esa silla vacía y a la vez tan llena de ausencia. El Domingo es peor porque durante la semana corremos con horarios diferentes pero el Domingo es el peor porque estamos todos a la hora del almuerzo y esa silla vacía duele mas que nunca y la madre con el plato vacío otra vez, ¿habrá comido?, ¿tendrá frío?, ¿nos volveremos a ver?.

Antes que nada quiero aclarar que no pretendo en este post hablar de una cuestión política. Este espacio trata de reflejar algunas experiencias de quienes están (por diversos motivos) lejos su lugar o de sus afectos, y el caso del que hoy escribo es uno de ellos.

No es una fecha especial, ni nada por el estilo, solamente quería ir a mi casa, aprovechar el feriado del sábado y estar con mi familia. Pero no, había paro de colectivos.
En un segundo me di cuenta que no era yo la única que estaba tan enojada (aunque no sabia con quien), éramos muchos, sobre todo jóvenes, estudiantes que quieren tomarse un recreo e irse a “su lugar” y ahora estaban varados en la Terminal.
¿Pasara en muchos países que los colectivos suspendan sus recorridos por falta de gasoil?, la verdad nosé. Lo que si sabemos todos es quienes somos los más perjudicados, sí adivinaste: nosotros, los usuarios, los que no tenemos la opción de agarrar el auto para irnos a casa.
En la Terminal me encontré con una señora (muy furiosa) que había venido al médico, me contaba que no le gustaba la ciudad y lo único que quería era volver a su casa, ¿que sabe esa señora de las sanciones del ERSEP a la FETAP, o del gasoil subsidiado que no llega?, o mejor dicho ¿que culpa tiene de las malas políticas nacionales?, ninguna.
Pero parece que siempre pasa así en este país, lo que menos saben o los que menos tienen siempre son los más perjudicados.
Ustedes se preguntaran ¿que tiene que ver esto con mi blog?, y al principio yo también me lo pregunte, y me di cuenta que este espacio habla de estar lejos de casa, y esto es un ejemplo de que a veces uno está lejos no por elección propia, sino porque las circunstancias del país donde vivimos nos obligan.
Me senté a escribir esto y antes de publicarlo me fui a la Terminal a sacar una foto para ilustrar mi post, cuando llegue pensé: ¿donde habrá pasado la noche la señora que estaba ayer en la Terminal?... Y me volví a enojar (aunque nose con quien).
Situaciones laborales me llevaron, la semana pasada, a la ciudad de La Rioja, donde el grupo Callejeros hizo una fugaz aparición.
